
Turandot es una princesa china que debe casarse pronto, pero ella odia a los hombres (porque antes ellos habían torturado a su abuela) y solo se casará con aquel príncipe que adivine sus acertijos. Los que fallen, morirán decapitados (así ya han muerto varios). Llega Calaf, el príncipe desconocido, se encuentra ahí con su padre Timur y la esclava, LIÙ, que siempre estuvo enamorada de él. Calaf logra descifrar los acertijos de Turandot, pero ella no acepta su derrota. Entonces Calaf le propone a ella una adivinanza: que le diga su nombre (desconocido aún), si lo hace, él morirá; y si no, se casarán. Turandot intenta averiguar el nombre, y logra capturar a LIU y Timur. Intenta torturar a la esclava para que diga el nombre, pero ella calla, por su amor a Calaf. Ante tanta insistencia, ella toma una espada de uno de los soldados, y se suicida, prefiere morir antes de delatar a su amado. Ante este sacrificio tan grande, Turandot se conmueve, se transforma, admite su derrota y confiesa que está enamorada de Calaf. Entonces acepta casarse con él, poniendo fin a las muertes en Pekín.